¿El mejor fichaje? Un joven valor semidesconocido

9/03/2009

Italia, tierra de trequartistas

NOTA: Artículo publicado en "El mundo de hoeman" el 31/10/2008

Mediapuntas o segundos puntas que en cualquier momento pueden decidir un partido. Especialistas, imaginativos, espectaculares, alumbrados con el don del balón. Distintos, incapaces dejan indiferente a ningún aficionado. Por su mera presencia en un encuentro merece la pena comprar una entrada. Da igual del equipo que sean, a buen seguro que el espectador disfrutará de su fútbol. Italia es uno de los países abanderados en el "mimo" de estos artistas del esférico, aunque últimamente parecen que los tiempos han cambiado y cada vez es más complicado deslumbrar y contar con las oportunidades y confianza de sus técnicos, incluso en las categorías inferiores. Sobretodo para los jóvenes talentos de deliciosa técnica individual. Tiempos de crisis para el fútbol italiano en este sentido, aún quedan hombres para estar esperanzados de cara al futuro.

GRANDES GENIOS EN EL ÚLTIMO LUSTRO

Considerado por muchos uno de los mejores futbolistas italianos de la historia, Roberto Baggio marcó un antes y un después en la historia del fútbol. Desde la mediapunta demostró durante muchos años su clase y calidad, destacando especialmente por su facilidad para conducir el balón sellado al pie y su habilidad innata para la finta y el regate, sin desmerecer su visión de juego y capacidad goleadora. Era genialidad en estado puro, sobresaliente a nivel técnico, cada vez que cogía el balón hacía levantar al espectador de su asiento. No sólo decisivo, la estética era otra de sus señas de identidad. Nexo de unión entre dos generaciones de trequartistas sobresalientes; él era único, considerado el rey de todos ellos, el mejor, aún en sus últimos años era capaz de marcar las diferencias. Capaz de jugar en los mejores clubes de Italia a lo largo de su trayectoria: Juventus, Milan e Inter de Milán. Y de ser adorado por todos sus aficionados. Un mito con su selección, a pesar de la feroz competencia era "intocable" para los seleccionadores italianos. Con razón, todo hay que decirlo. Su palmarés a nivel colectivo no es identificativo de su categoría, a buen seguro que recuerda amargamente la final del Mundial de 1994, donde falló el penalti decisivo que convirtió en campeón a Brasil. La explicación es sencilla: "los mejores también fallan". Il Codino es un grande, de eso no debería haber dudas.

El sucesor de Roberto tanto en la Juventus como en el fútbol italiano no fue otro que Alessandro Del Piero, toda una vida dedicada a un club, probablemente el futbolista más querido y valorado por los aficionados de la Vecchia Signora. Más segundo punta que mediapunta, grandes dosis de genialidad en cada partido y verdaderos golazos, por inverosímiles que parecieran, han marcado su carrera. Carácter ganador, eficiente y frío finalizador, depurada técnica individual. Junto a Raúl y Shevchenko posiblemente sea el mejor futbolista de la historia de la Champions League. Su impacto y su rendimiento con la selección italiana no fue tan deslumbrante como en el equipo de sus amores, nunca llegó a mostrar todo lo que llevaba dentro, pese a su estatus de "crack" no consiguió ser una pieza clave como otrora lo había sido Roberto Baggio. Todo un incombustible del fútbol que aún sigue dando sus coletazos, su historial está plagado de éxitos. Sus 244 goles con la Juve y sus actuaciones le hacen digno merecedor de su mote: "El Mago". Del Piero, o cuando el espectáculo y el rendimiento se conjugan.

El tercer gran genio del fútbol italiano no es otro que Francesco Totti, Il Capitano de la Roma. Mediapunta puro que en los últimos años ha sido reconvertido a delantero. Es sólo una opinión personal; el futbolista de mayor calidad que han visto mis ojos. Su exquisito toque de balón y su valentía, además de su calidad innata y sobresaliente capacidad técnica, le convierten en uno de los futbolistas más espectaculares y a la vez decisivos de la historia del fútbol. En plenas condiciones, en su momento álgido, no ha habido nadie que le pudiera hacer competencia. Fructífero y mortífero goleador, brillante pasador, en cada partido dejaba detalles técnicos que ensombrecían a cualquier otro jugador sobre el terreno de juego. Con menos partidos que los anteriormente citados en sus piernas, ha sido fiel a su club de origen. Todo un símbolo de la Roma, también supo resultar decisivo con Italia. Aunque era considerado suplente de Del Piero, se ganó el sitio y fue el gran artífice de que la selección italiana llegara a la final de la Eurocopa del 2000, que acabaron perdiendo. Más adelante recibiría su recompensa, y es que a pesar de estar muy mermado físicamente, contribuyó a la consecución del Mundial del 2006 de forma significativa, asumiendo un rol mucho más secundario. Genio y figura.



SEGUNDO ESCALÓN DE ENORME NIVEL

Mediapunta de sobresaliente técnica individual, Gianfanco Zola tuvo la desgracia de coincidir con "genios" de tremenda calidad que ocupaban su misma demarcación. Debido a ello no tuvo el impacto que merecía con la selección de su país, si dejó una gran huella en los clubes por donde ejerció su fútbol. Uno de los mejores lanzadores de golpes francos de la historia del fútbol, elegancia y sencilla genialidad sobre el terreno de juego, tenía un guante como pie. Dinámico, rápido, habilidoso, listo. Sangre fría, certero disparo, diversión. Uno de esos futbolistas que siempre quieres tener en tu equipo. Guardan recuerdos muy gratos de él los seguidores Nápoles, Parma y Chelsea, especialmente. Fue uno de los primeros italianos en triunfar en Inglaterra, ¡y de qué forma! Hasta convertirse en todo un símbolo de los blues.

Otro grandioso futbolista fue Roberto Mancini, de la misma época, con una carrera entregada práctica y únicamente a dos clubes: Sampdoria y Lazio. Mediapunta o segundo punta con gran facilidad anotadora y de notable técnica individual, rápido y directo, dinámico, excelente en el golpeo, notable en el regate. Su impacto con la selección italiana también estuvo ensombrecido por la feroz competencia, entre ellos la de Roberto Baggio.

Giuseppe Signori fue un valioso atacante italiano que dejó su impronta en el Lazio, entre otros equipos. Todo un "trotamundos" del fútbol italiano, tampoco tuvo la ocasión de desarrollar su fútbol en uno de los grandes del Calcio. Extremo o segundo punta muy dinámico y con gran olfato de gol, peor que los anteriormente citados a nivel técnico, pero siempre productivo e inteligente. Beppe era voluntad, trabajo, calidad y gol. Coincidió con una de las épocas de mayor esplendor futbolístico italiano -al menos en cuanto a talento-, su participación con la selección italiana tampoco fue excesivamente reseñable.

Ahora le toca el turno a uno de mis futbolistas predilectos de la infancia: Enrico Chiesa. Segundo punta dinámico, móvil y de un talento innato para la práctica del fútbol, a pesar de no ser un goleador nato sus cifras siempre eran importantes. Especialista en anotar golazos "marca de la casa", su facilidad para el disparo y el regate en carrera resultaban demoledores. Tampoco tuvo las oportunidades que merecía por calidad con la absoluta italiana. Otro "trotamundos", sus momentos más brillantes se vieron en las filas de Parma y Fiorentina.

El caso de Antonio Cassano es uno de los más flagrantes en cuanto a talento desperdiciado de estos últimos años, su polémico carácter no le ha dejado desarrollar gran parte de su potencial. Segundo punta rápido, habilidoso, sobresaliente técnicamente, imprevisible, con gran visión de juego. Su mayor pero es que no tenía demasiado gol. Parece que por fin está recuperando -aunque sea a cuentagotas- algo del fútbol que lleva dentro en las filas de la Sampdoria. Su irrupción en el Bari fue brillante, más tarde en la Roma también tuvo tiempo de mostrar al mundo su talento. Con la selección nacional tampoco ha sido capaz de aportar lo que indican sus cualidades.

OTROS GRANDES NOMBRES

Dejando de un lado la ideología de Paolo Di Canio y centrándonos únicamente en él como futbolista, creo que nadie debería dudar de sus condiciones. Segundo punta irregular y polémico pero técnico y con grandes momentos de genialidad. El punto álgido de su carrera lo vivió en las Islas Británicas.

Marco Simone es otro punta que ha dejado su huella, demostrando su calidad y facilidad para el disparo, sobretodo en Milán, París y Mónaco.

En la actualidad Antonio Di Natale es uno de los mejores segundos puntas italianos, y también del mundo. Jornada tras jornada demuestra sus condiciones entre las que destaca su verticalidad, rapidez y capacidad técnica. Empoli y Udinese especialmente, deben estar muy agradecidos por los servicios prestados.

Otros futbolistas de calidad nacidos en Italia, aunque demasiado irregulares, son Fabrizio Miccoli, segundo punta o extremo técnico y con gran capacidad de regate al que le falta gol, o Pasquale Foggia, mediapunta o interior con clase y bastante técnico aunque sin galones.

SEBASTIAN GIOVINCO, EL ÚLTIMO "CRACK"

Todo parece indicar que seguirá el mismo camino que le tocó a Del Piero en su día con Roberto Baggio, hasta convertirse en un genial "heredero". Sebastian es magia y desequilibrio en estado puro. Pocos centímetros -apenas sobrepasa el 1.60- pero calidad para dar y regalar en sus botas. Segundo punta que incluso puede que juegue más cómodo escorado a banda izquierda, le gusta tener libertad de movimientos y también creativa, su arrancada desde cero y sus conducciones de balón son asombrosas, quiebra a quien y como quiere, también dispone de una gran visión de juego. Sólo le falta mejorar algo en la elección, y quizá, probar más el disparo a portería. Nacido en 1987, a buen seguro que regala muchas tardes de alegría a los aficionados italianos. Es el próximo elegido. No pierdan de vista a La Hormiga Atómica.



COMPLICADO HACERSE UN HUECO PARA LAS NUEVAS GENERACIONES

Giuseppe Rossi, nacido en 1987, emigró a Inglaterra aún en edad juvenil, con la esperanza de tener opciones de jugar en uno de los grandes del mundo, como es el Manchester United. Paradójicamente, no fue allí donde tuvo la ocasión de demostrar su valía sino en el fútbol italiano, y para más inri su anterior club, el Parma, que estaba atravesando un momento muy delicado. Con sus goles y rendimiento ayudó al equipo a salvar la categoría, el Villarreal no dudó en hacerse con los servicios de este prometedor segundo punta. Su extraordinario cambio de ritmo y su juego a altas revoluciones no pasan desapercibidos, de momento las lesiones le están impidiendo tener la continuidad que necesita.

A pesar de su juventud -nació en 1988- a Andrea Russotto le persigue la polémica. Considerado desde las categorías inferiores uno de los más prometedores, se trata de un segundo punta rápido, habilidoso y muy técnico que debe mejorar su físico, además de su capacidad anotadora. Actualmente en el Nápoles, va a tener francamente complicado ganarse una oportunidad con Lavezzi y Denis por encima de él.

Gabriele Paonessa, de 1987, es un exquisito mediapunta, con depurada técnica individual y gran visión de juego, perteneciente al Bolonia, que también está lo está teniendo muy difícil para hacerse un nombre en el fútbol italiano y obtener continuidad.

Marco Mancosu, nacido en 1988, del Cagliari y cedido al Rimini, es otro mediapunta o interior elegante y de gran calidad aunque quizá demasiado frío. De nuevo un futbolista de talento innato que lo tiene realmente crudo para hacerse con un hueco en el fútbol profesional italiano

En Italia también tienen muchas esperanzas depositadas en Fernando Forestieri, segundo punta pequeñito, eléctrico y regateador que necesita mejorar imperiosamente en la lectura del juego. De 1990. Cedido en el Siena por el Génova, todo parece indicar que tendrá más sencillo ganarse las oportunidades ya que su club propietario cuida bien a los jóvenes valores.

PRECEDENTES QUE NO INVITAN AL OPTIMISMO

A Domenico Morfeo también le ha costado muchísimos años hacerse con un nombre en el fútbol italiano a pesar de su evidente capacidad técnica. Si bien no es un futbolista "top", sí es un mediapunta capacitado para ser titular en cualquier club de media tabla. Aún así, ha pasado por clubes de la categoría de Fiorentina, Milán o Inter de Milán, la mayor parte de su carrera la ha hecho en el Parma.


Creo que nadie puede negar el talento de Andrea Pirlo, que tuvo que retrasar su posición para convertirse en el jugador decisivo que ha sido durante tantos años. Su físico tampoco le ayudaba, pero la calidad de sus botas bien merecían la trayectoria que ha acabado teniendo. Preciosos y precisos pases al espacio, facilidad para el regate, disparo desde media distancia, entre otras cualidades.

Otros que también tuvieron que retrasar su posición sobre el campo son Alberto Aquilani, Gaetano D'Agostino y Riccardo Montolivo, sin sitio como mediapuntas, parecen haberse reconvertido a la perfección. Hasta ser considerados de los mejores en sus respectivos puestos.

Como vemos, el fútbol italiano sigue dando grandes talentos, trequartistas modernos de alta calidad individual, aunque ante la falta de oportunidades muchos de ellos corren el riesgo de perderse por el camino. Algunos consiguen "reciclarse", me temo mucho que no todos podrán. Serán los propios clubes italianos los que deberán decidir entre el conservadurismo y la veteranía o la espontaneidad y magia -también irregularidad y en algunos casos inconsistencia, porque no decirlo, es cierto que normalmente a ellos se les exige mucho más-. Yo lo tendría claro. De todas formas, parece que en los últimos años, poco a poco, de nuevo las cosas están cambiando, a mejor bajo mi punto de vista. Y es que Italia sigue siendo la tierra de los trequartistas.

Fotos: www.astropix.com (The Philadelphia Inquirer/Jerry Lodriguss), www.oleole.com, www.repubblica.it, www.footballitaliano.co.uk, www.exposay.com

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6 Comments:

Blogger Pablo dijo...

Antes de la aparición de todos estos genios que citas, Italia pudo disfrutar de dos auténticas leyendas del fútbol: Platini y Maradona. Con semejante precedente era imposible que la escuela venidera no fuese tan magnífica.

Un saludo.

23:04

 
Blogger Trouro dijo...

sin llegar a ese nivel, me encanta ver a rossina y Doni!

pero el crack es totti. me encanta, aunq no tanto como a hoeman jeje

07:24

 
Blogger Sergio Santomé dijo...

Baggio, Totti y Del Piero son palabras mayores. Sin embargo actualmente parece haber un cierto vacío, más allá de un Montolivo o un Aquilani -cada vez más retrasados en su posición- no hay un trequartista de primer nivel en Italia. A Giovinco le va a costar mucho asentarse en la élite, y Lippi debería confiar ciegamente en un Antonio Cassano que está en un gran momento de forma.

Saludos!

19:00

 
Blogger hoeman dijo...

@ Pablo

Una lástima no haberlos podido ver jugar.

@ Trouro

Totti es muy amo, jejeje.

@ sergio

El problema es que no sabes si Cassano te dará la de cal o la de arena.

20:24

 
Blogger Marc Calduch dijo...

Hola Hoeman intercambio de links??
http://caviardefutbol.blogspot.com/

11:43

 
Blogger Pablo G. dijo...

Actualmente hay menos nivel que hace 5-10 años en esa posición, porque no aparecen muchos nuevos de gran nivel y están envejeciendo futbolísticamente los destacados de la última década. Saludos

11:50

 

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