¿El mejor fichaje? Un joven valor semidesconocido

11/08/2009

Recortes de prensa: entrevista a Franco Baresi, legendario defensa italiano y milanista (El País)

ENTREVISTA A BARESI por Diego Torres, en El País, a fecha 02/11/2009

Pregunta. ¿Sabía que su ejercicio defensivo contra la Quinta del Buitre dejó una impronta imborrable en los aficionados españoles?

Respuesta. El trabajo estaba repartido. Con Arrigo Sacchi entrenábamos mucho. Había entrenamientos en los que los cuatro defensores jugábamos contra diecisiete atacantes. Tassoti, Costacurta, Maldini y yo contra el resto. Eran sesiones de gran intensidad. Después, sentíamos el partido como un entrenamiento. Estábamos habituados a la dificultad, a las situaciones de la competición, a los posicionamientos dentro del campo y a los movimientos. Además de la calidad técnica, lo fundamental era la sintonía mental. La concentración. La capacidad de moverte con el compañero. Cosas que tal vez ahora se vean menos. El Madrid, por ejemplo, no ha cambiado tanto. Sigue siendo un equipo más atento a la fase ofensiva que a defenderse. Creo que se pueden hacer ambas cosas. Aquel Milan hacía las dos cosas.

P. Cuando usted robaba el balón casi siempre salía jugando con limpieza. ¿Cómo conseguía que ese primer toque fuese más sutil que un rebote?

R. Eso es una cualidad natural. Sin el instinto para anticipar la jugada ese primer toque es imposible. Si comprendes la jugada antes que el adversario, ganas unas centésimas que te ayudan a anticiparte, y si te anticipas es más sencillo llevarte bien la pelota e iniciar el contragolpe. Tú puedes enseñar los movimientos, los conceptos sobre cómo perfilarte ante un rival, pero la anticipación... Hay dos categorías: el 'calciatore' y el jugador. El 'calciatore' es más trabajador que inteligente. El jugador es el que sabe establecer los tiempos del juego.

P. Sacchi utilizó su sentido de la anticipación como un recurso ofensivo.

R. Yo robaba en el medio campo y me incorporaba al ataque. Así desbordábamos a medio equipo contrario. Era una manera de sorprender.


P. Normalmente la sorpresa se busca en ataque. ¿Ustedes se propusieron sorprender en defensa?

R. Para nosotros fue muy importante el fuera de juego porque muy pocos jugadores sabían hacerlo y muchos menos afrontarlo. Lo curioso es que hoy se hace menos que hace 15 años. Es más difícil porque todos los equipos ahora están más o menos organizados. En mi época no había organización. El Milan fue el primer equipo que practicó un fútbol con todos los componentes nuevos: fuera de juego, presión, achique... El efecto en los rivales era de sorpresa, de parálisis. Y nos daba una gran ventaja porque nosotros lo racionalizábamos: marcábamos los tiempos para movernos al unísono, con las líneas siempre juntas. Los otros iban a contrapié. Al rival que recibía el balón le hacíamos tres para uno. Lo practicábamos tanto en los entrenamientos y nos daba tanto resultado que llegamos a divertirnos entrenando sin balón. Al final, los mecanismos eran naturales. Si a eso añadías grandes jugadores... Teníamos orden, calidad, y una voluntad muy grande de dejar una marca importante. No sólo queríamos ganar. Queríamos asombrar a quien nos veía. Sacchi y Berlusconi querían que jugásemos un fútbol bello. Sin especular.

P. ¿Qué era lo que tenía en cuenta cuando ordenaba tirar el fuera de juego?

R. El fuera de juego es una consecuencia. No dices: 'Ahora tiramos el fuera de juego'. Es una consecuencia de cómo se mueve el equipo. Hay que estar muy atento al balón. Si el balón está en posesión del rival, y el jugador que lo tiene cuenta con espacio y tiempo, no puedes tirar el fuera de juego porque tienes grandes posibilidades de fracasar. Hay que distinguir entre 'balón descubierto' y 'balón cubierto'. Para tirar el fuera de juego el balón siempre tiene que estar cubierto. En el sentido de que todo el equipo debe presionar sobre el balón para que los contrarios no tengan la posibilidad de disponer fácilmente de la posesión. En función de estas situaciones debes tomar la decisión, cuidando mucho la ubicación de los laterales. Los laterales deben estar en línea. Nunca en diagonal. Lo cierto es que lo hacíamos con naturalidad. A veces nos salía mal y nos hacían goles. Pero el balance fue positivo. Fueron más los goles que evitamos que los que recibimos.

P. ¿Con qué equipos resultaba más difícil tirar el fuera de juego?

R. Con el Madrid no fue sencillo. Cuando enfrentabas rivales habilidosos que te atacaban con muchos hombres todo se complicaba. Y tengo que decir que para mí el Madrid supuso una novedad. En Italia nadie te atacaba así y en Europa tampoco. El Madrid siempre eliminó al Inter de Europa a principio de los ochenta. El Inter era muy defensivo, se amontonaba sobre su área. Ni siquiera marcaba en zona. Si al Madrid le dabas la iniciativa estabas muerto. Antes y ahora, eso sigue siendo así. El Inter no estaba preparado. Y cuando el Madrid jugó contra nosotros se sorprendió de encontrarse con un equipo italiano tan agresivo, tan lanzado al ataque. Fuimos los primeros.

P. Usted parecía físicamente frágil pero hacía unos esfuerzos increíbles sin apenas notarlo. ¿Hasta qué punto se infravaloró su capacidad atlética?

R. Tenía una musculatura elástica. Nunca me rompí. Mi fuerte era esa rapidez.

P. ¿A Van Basten no le gustaba entrenarse?

R. No es verdad. Los holandeses para nosotros fueron muy importantes. Ellos tenían una mentalidad ofensiva que nos contagiaba. Los italianos éramos más conservadores y ellos nos cambiaron un poco. En los entrenamientos eran extraordinarios. Sólo que hubo un momento en que Van Basten estaba hastiado. Porque Sacchi era un poco maníaco y Van Basten pedía un poco de elasticidad. Llegó un punto en el que quiso un poco menos de tensión.

P. ¿Por qué le gustaba tanto el fútbol?

R. El fútbol es una cosa que he llevado siempre dentro. Desde pequeño. Cuando lo llevas dentro no te pesan los entrenamientos, no te pesan los partidos...

P. ¿Cuál es su primer recuerdo del fútbol profesional?

R. El Mundial de 1970. Italia-Alemania. 4-3. Lo vi por la televisión y fue mi primera gran emoción. Después me hice milanista y admirador de Rivera. No sé si nací defensor. Cuando era un chaval jugaba en el centro del campo. Y empecé a jugar pronto atrás porque tenía esa visión panorámica, ese instinto para ordenar, para comandar desplazando el balón, en resumen.

P. ¿Su talento era instintivo?

R. Sí, claro. El juego se entiende por instinto. Porque antes de que ocurran las cosas tú las piensas. Entiendes la jugada sin preguntarte qué está pasando primero. Si estamos a la par y tú eres más rápido que yo, y comprendemos la jugada igual, tú llegas antes. Si yo lo entiendo antes llego antes yo, aunque tú seas más rápido. Son pequeñas cosas. En el fútbol es importante ser inteligente.

P. En el Mundial de Estados Unidos tuvo que jugar la final diez días después de operarse del menisco. ¿No le dolía la rodilla?

R. Me operaron rápido y después hice un poco de gimnasia y de carrera. Hice dos entrenamientos en los dos días previos a la final. No me sentía seguro de jugar. Sacchi tampoco sabía si arriesgar o no conmigo en un partido así. Pero descalificaron a Costacurta, hubo un par de lesiones, y Sacchi debió arriesgar.

P. ¿Le dijo algo Sacchi sobre cómo marcar a Romario?

R. No mucho. Sacchi siempre estaba muy atento a los detalles del propio equipo.

P. Romario hacía un control, un toque, y después usted le quitaba el balón. ¿Estaba previsto que lo dejaría recibir?

R. No. Cuando marcas a uno como Romario tienes que tener una gran tensión. Para mi era un estímulo increíble medirme a él y a Bebeto. Estaba exaltado.

P. No daba la sensación de pensarse nada. Entraba como una bala y se llevaba la pelota.

R. Contra Romario no puedes pensar. Tienes que estar en tensión máxima y actuar a toda velocidad.

P. Se le veía actuar con una gran determinación. Como si supiese lo que debía hacer antes de que ocurriesen las cosas. ¿Nunca dudaba?

R. Yo sólo me paraba a pensar cuando estaba mal físicamente. Nunca empleé el cuerpo para chocar. Mi juego se basaba en la astucia y en el ritmo, y para practicarlo necesitaba estar rápido de piernas. Tal vez por eso parecía que no pensaba. Otro factor son los compañeros. Tuve la suerte de jugar durante diez años con Tassoti, Maldini y Costacurta. Había una sintonía tan grande entre nosotros que actuábamos como si no pensásemos.

P. ¿Por qué hacía tan pocas faltas? ¿Un central no debe hacer más faltas?

R. Siempre procuré ser determinado. Con eso me bastaba. Intimidar con faltas no era mi estilo.

P. ¿Qué piensa de este Milan?

R. Que se está encontrando después de un comienzo malo en el que sufrió la retirada de Maldini, el cambio de entrenador y la partida de Kaká. La escuadra se ha dispersado y la condición física de los jugadores no ha sido buena. Ahora el equipo está mejor, básicamente porque ha definido un estilo que se ajusta a las características de estos jugadores. Creo que en Madrid encontraron el esquema en el que se pueden encontrar bien. Tal vez el ritmo no sea alto, pero tienen jugadores de una gran calidad y pueden crear problemas a muchos equipos. Siempre dependiendo de las condiciones físicas de jugadores que no están en su máximo nivel.

P. ¿Este equipo podría practicar el fútbol del Milan de Sacchi?

R. Nunca. En este momento el Milan no puede hacer un juego agresivo ni veloz. Pero tiene el cambio de ritmo que le permite Pato, y tiene a Ronaldinho, que virtualmente posee esa cualidad para cambiar de ritmo, aunque ahora no está físicamente en su mejor nivel. Todavía debe mejorar. En suma, podemos crear problemas a los rivales porque movemos bien el balón y cambiamos de orientación con gran precisión. Pero vamos a nuestro ritmo. Si encontramos un rival que n os obliga a un ritmo más alto nos mete en dificultades. Pero con los jugadores que tenemos, con Pirlo, Ambrosini, Seedorf, Gatusso, llevan tanto tiempo, tantos años jugando en un alto nivel que no se puede pretender que jueguen al máximo nivel físico 70 partidos por temporada.

P. En el Bernabéu no presionaron. Simplemente se agruparon atrás y...

R. No es un equipo diseñado para eso. No está pensado para defender sino para imponer el propio juego. Tiene problemas cuando se encuentra equipos que imprimen un ritmo alto al partido. Ahí el Milan se queda muy por debajo porque pierde el balón y le cuesta recuperarlo. Eso me hizo pensar que en el Bernabéu sufriría. ¿Pero el Madrid iba más lento que nosotros! Es extraño porque el Madrid ha empezado la temporada jugando bien. Después no se sabe por qué se han caído.

P. ¿Kaká es delantero o media punta?

R. Aquí empezó como media punta por detrás de dos atacantes, en un esquema de rombo. Ahora pienso que él puede rendir más detrás de un atacante. Porque él sabe desmarcarse muy bien y es bueno para llegar a posiciones de tiro. Es poco eficaz sin balón y es un error hacerlo correr hacia atrás. Lo ideal es que juegue detrás del punta. En este sentido el Madrid está condicionado por Raúl. Porque el equipo ideal del Madrid sería con Benzema en punta, Kaká por detrás, Ronaldo a la izquierda y un centrocampista que ayude por la derecha... Robben no le habría venido mal ahí... y en el medio yo podría a Guti y Lass... en un 4-2-3-1. En ese esquema necesitas velocidad, y Robben te la daba. Hoy en el fútbol es fundamental tener gente rápida que ocupe las bandas en ataque, y no siempre pidiendo el balón al pie. Con Robben o con Ribéry obligarías al equipo contrario a replegarse. Los extremos te brindan espacio en el medio para poder tener el balón y dominar. Con esos jugadores Kaká aprovecharía mejor los espacios. Si juega Raúl está claro que Kaká debe sacrificarse más. Esto le resta eficacia al equipo cuando pierde el balón. Es un lastre para el equilibrio. Pero Raúl es el capitán y dejarlo fuera es un problema.

P. ¿Cree que este Madrid es un superequipo?

R. Una cosa no me encaja. ¿Por qué han contratado a Xabi Alonso? Xabi Alonso es un buen jugador pero responde al mismo perfil que Gago, Granero y Mahmadou Diarra. Debieron fichar a Felipe Melo [volante de la Juventus]. Técnica y físicamente es superior. Es capaz de darle otra dimensión al medio campo. Lass, Xabi y Granero juegan en el mismo plano. Es un error ponerlos juntos. En la plantilla del Madrid, el único que rompe la línea es Guti. Y después escojo a Diarra. Correcto, con y sin balón.

P. ¿Qué otro problema detecta?

R. La plantilla no está muy bien construida. Le faltan algunas cosas para ser un superequipo... Atrás, los dos centrales no son malos. Pero los laterales... Yo veo todos los partidos del Madrid y Ramos es un desastre. Quizás sea un poco presuntuoso. No se da cuenta de lo que sucede en el campo. Ni defiende ni ataca. Tal vez esté pagando los desequilibrios del equipo en esa banda, en donde no hay ni extremo ni interior. En cualquier caso, como central me gustaba más. En la banda no defiende nunca. Es un punto débil. Ronaldinho lo aprovechó en el partido de ida. Marcelo también tiene dificultad para defender, por su mentalidad, pero al menos ataca con naturalidad.

COMENTARIO PERSONAL:

Un mito como futbolista: corazón, garra, coraje e inteligencia. Ofrece respuestas muy jugosas en la entrevista, consigue que ésta tenga mucha sustancia. Por ejemplo, hace especial hincapié en la importancia del entrenamiento en el fútbol. El entrenamiento no es otra cosa que preparación para la competición, en teoría cuanto mejor lo hagas, más posibilidades tendrás de hacer las cosas bien en los partidos oficiales. Asimismo, no tienen por que ser aburrido: se puede innovar, probar cosas nuevas, ensayar posibles situaciones que se puedan dar en un partido, perfeccionar el juego. Bien enfocado ayuda a ganar confianza, a crecer física y mentalmente, a abrir la mente, a afrontar dificultades con mayor convicción.

Me gusta la dos categorías en las que engloba a los futbolistas: los que subsanan muchas de sus deficiencias a base de trabajo y los que entienden el fútbol. Personalmente, añadiría a esta clasificación un tercer arquetipo: los que tienen gran técnica individual pero paupérrima lectura del juego, además de carecer de trabajo a favor del colectivo. Pienso que todavía se podrían hacer más diferenciaciones, pero lo dejaré ahí por simplicidad. Especialmente lúcido me parece el comentario acerca de la anticipación -en unos tiempos donde pocos defensores se atreven a realizarla y la mayoría recula hacia atrás, perjudicando de manera clara el juego colectivo del equipo-. Para poder llevarla a cabo con eficiencia es necesario tener intuición e inteligencia. Anticiparse al rival no es sólo cortar una jugada ofensiva del equipo rival, sino comenzar una nueva propia. Hay que entender el juego de una forma global y no sólo aspectos concretos de éste, para convertirse en un jugador brillante (cada uno, a su nivel). Defender preveyendo el ataque, atacar haciendo lo propio con la defensa. Para ello se antojan imprescindibles unas nociones tácticas ricas y asentadas, además de capacidad para interpretar el juego según la situación presentada. Por ejemplo, como escoger cuando tirar el fuera de juego, de manera que toda la defensa lo haga al unísono y de forma coordinada, y que resulte una estrategia efectiva.

Otro tema realmente interesante que toca en la entrevista es la ambición para llegar lejos. Los retos son imprescindibles para continuar con ganas de vivir, en cualquier ámbito. Unos objetivos concretos facilitan el esfuerzo, minimizan el dolor, te ofrecen algo por lo que luchar. La meta del Milan de Baresi y los holandeses no era otra que ser unánimente los mejores del mundo. No ya ganar trofeos, sino dominar una época. Algo, que sin duda, lograron.

Determinación, intuición, inteligencia, astucia, concentración, entrenamiento, esfuerzo, ambición, ritmo, profesionalidad, voluntad, orden, entendimiento, lucidez y rapidez mental, pasión. Palabras claves en el epílogo de Baresi. Aparte de, por supuesto, calidad y capacidad técnica. En definitiva: fútbol en estado puro. Nueva lección del "kaiser" italiano, en esta ocasión fuera de los terrenos de juego. Gracias, maestro.





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11/02/2009

Nenad Milijas

* Tuneado en checheche.

1. Datos:

Club actual: Wolverhampton Wanderes
Altura: 185 cm
Peso: 81 kg
Fecha de nacimiento: 01/06/1984
País de nacimiento: Serbia, internacional absoluto

2. Perfil:

Su demarcación ideal es la de interior, también puede jugar de mediocentro. Dinámico y de buena técnica individual, destaca especialmente por su toque de balón y su desplazamiento en largo, también es un consumado especialista a balón parado, no distribuye mal en corto. Le gusta más atacar que defender, algo que se nota en su rendimiento. Acompaña la jugada, llega a las inmediaciones del área, tiene un interesante disparo a portería, aunque no hace todo el daño que podría, a veces da la sensación de que no sabe aprovechar todas sus cualidades ofensivas. Móvil, sabe jugar al primer toque, domina el regate en corto, sobresale en el control del esférico. Sus centros al área –con rosca- suelen resultar muy peligrosos. Pero le falta “punch”. Además se muestra excesivamente irregular y su nivel defensivo es algo pobre. No es bueno en la defensa individual, también tiene fallos en cuanto a colocación o retornos defensivos (llega tarde, se hace el “remolón”). Le falta presencia y asumir más responsabilidades. Suele actuar como mediocentro, si lo hiciera como interior en un 4-3-3 muchas de sus carencias se verían minimizadas



3. Precio:

El Wolves se hizo con él a principios de temporada desembolsando una cantidad cercana a los 4 millones de euros. Por 6-7 podría darse su salida.

Foto: www.independent.co.uk (Getty Images)

10/23/2009

Stephane Sessegnon

* Tuneado en checheche.

1. Datos:

Club actual: PSG
Altura: 172 cm
Peso: 72 kg
Fecha de nacimiento: 01/06/1984
País de nacimiento: Benin, internacional absoluto

2. Perfil:

Potente y técnico centrocampista ofensivo, también algo extravagante y peculiar, lo que le ha costado alguna vez marcharse antes de tiempo del partido. Tiene mucho temperamento y un carácter polémico, es un jugadorazo. Suele jugar escorado a banda derecha, también puede actuar como segundo punta o partiendo desde banda izquierda a pierna cambiada.

A pesar de no ser muy alto tiene un tren inferior muy fuerte, además de un centro de gravedad bajo, lo que le hace muy explosivo y eléctrico. Su cambio de ritmo es fantástico. Con facilidad innata para el regate, en cualquier momento puede realizar una espectacular galopada individual “marca de la casa”, también sabe jugar en equipo, aunque es cierto que a veces abusa de la jugada individual y por ello puede tener pérdidas de pelota peligrosas. Habilidoso, rápido, notable en la conducción, con fuerte disparo a portería, muy bueno en el pase. Su visión de juego es destacada, su toque preciso, su control de balón soberbio; es un futbolista que aúna magia y que también trabaja.

Con una amplia variedad de recursos técnicos, en cada encuentro suele mostrar alguna genialidad. Directo e inteligente, sabe cómo hacer daño y no se lo suele pensar en demasía, además tiene bastante gol, aunque es cierto que tiene margen de mejora en la definición. Encara y desborda con facilidad, puede irse tanto por dentro como por fuera, en el PSG cuenta con casi total libertad de movimientos ya que es su futbolista “estrella”, también el más decisivo. Le gusta jugar a una alta velocidad, llega a las inmediaciones del área, también se implica en tareas defensivas (sobretodo en la presión, tiene retorno defensivo aunque a veces “se hace de rogar” un poco). Asume responsabilidades: la pide, tanto al pie como al espacio. Asimismo, es un gran especialista a balón parado. Muy completo, físicamente es muy equilibrado y sabe utilizar su cuerpo, no obstante suele disminuir su rendimiento en los últimos minutos de partido –puede que le falte algo de capacidad aeróbica-.

Además, a veces se desentiende del juego, como ya hemos comentado antes, parece tener un carácter algo “especial”. Y quizá en ocasiones se le echa de menos un poco más de pausa, juega a muchas revoluciones. Sin embargo, sin duda estamos ante uno de los mejores futbolistas de la liga francesa.



3. Precio:

Es uno de los futbolistas más cotizados de la liga francesa: su salida podría estar en torno a los 18-22 millones de euros.

Foto: www.sport24.com (Panoramic)

10/15/2009

Sólo puede quedar uno (Ghana vs Brasil, la gran final)

Posiblemente los dos mejores equipos del torneo. Mejor sin el "posiblemente", seguro, lo son. Tanto colectiva como individualmente. La final soñada. El viernes llegará el súmmun de un gran, espléndido, maravilloso, torneo. Sí, ése que nos permite visionar a futuras estrellas antes de explotar. También a los que serán buenos jugadores o los que se estrellarán por el camino, porque para qué engañarnos, así es la vida.

Brasileños y ghaneses -en realidad todo el buen amante del fútbol-, disfrutarán del momento más álgido de un Mundial sub20 especialmente rico. Sabroso, gustoso, agradable. Hemos tenido la ocasión de gozar de equipos revelaciones que lo han puesto realmente difícil, como Costa Rica, Hungría, Emiratos Árabes Unidos, y especialmente, el delicado, sensual y talentoso juego de la República de Corea. Para mí la pelota, yo quiero el balón, no rehuimos nuestra responsabilidad, que no es otra que divertirse sobre el campo y hacer feliz al aficionado. Éste era su lema, y el esférico, su mejor aliado. No puedo omitir el siempre efectivo fútbol alemán, que a pesar de las numerosas bajas, ha dejado su impronta: carácter ganador, mentalidad,... y talento. Reitero en mis pensamientos: sus futuras generaciones son de leyenda. A un nivel comparable a las españolas, que entre otras cosas, permitieron alzar la Eurocopa.

Pero centrémonos en el desenlance. Dos superpotencias juveniles se enfrentan de tú a tú, ambos colectivos de rasgos ofensivos, siempre con la intención de ganar.

GHANA: PASIÓN, RITMO Y DISCIPLINA

Táctica: 4-4-2
Formación: Agyei; Inkoom*, Mensah, Addo, Addy; Quansah (Opare), Badu*, Rabiu, Ayew; Adiyiah, Osei*
Técnico: Sellas Tetteh

Laterales de largo recorrido, libertad de movimientos para los interiores (especialmente Ayew), puntas escalonados que caen constantemente a banda y bajan a recibir. La selección africana es un conjunto con mucho gol, y que en cualquier instante puede crear una ocasión de peligro. Disponen de muchos recursos, que por supuesto, saben aprovechar. Especialmente destacado el torneo de Samuel Inkoom, su lateral derecho; incansable, bueno técnicamente, con proyección ofensiva y un excelente centro. Ya son varios los goles conseguidos por un envío que nació en las botas de Inkoom. Defensivamente su nivel es algo inferior aunque se le da bastante bien, sobretodo la defensa individual. Sin duda futbolista a seguir. Será interesante el duelo que mantiene con Alex Teixeira. En el costado izquierdo David Addy, de menor calidad, también se incorpora con asiduidad y peligro al ataque. La línea defensiva ghanesa conformada por Mensah y Addo es rocosa y seria, aunque a mi juicio, a ambos les falta nivel. Son fuertes, van bien en el juego aéreo, no son lentos. Pero sufren mucho en el desplazamiento lateral, también deben mejorar a la hora de tirar el fuera de juego.

Emmanuel Agyemang-Badu, futbolista que me está encandilando, es el pivote. Suele jugar más retrasado que su compañero Mohammed Rabiu; tiene rigor táctico, sentido de la solidaridad, sabe realizar faltas tácticas, es rápido. Sí, de momento, aún le falta un poco de nivel defensivo y ganar presencia a lo largo del partido pero... ¡qué jugador! Pequeñito, eléctrico, notable a nivel técnico, con un extraordinario golpeo de balón, sus desplazamientos en largo y aperturas a banda son formidables. Y encima, de vez en cuando se anima a subir y probar el disparo, algo que sin duda, debería intentar con mayor frecuencia. No se entiende que muchas veces el juego ghanés sea excesivamente directo, sin pasar por las botas de este pequeño gran jugador. Rabiu es más del estilo todocampista: alto, fuerte, con una amplia zancada y mucha fuerza, le gusta llegar a las inmediaciones del área, no se lo piensa. Además trabaja defensivamente, sobretodo en la presión, donde se muestra bastante agresivo. Puede que le falte un pelín de técnica individual, sin ser ni mucho menos malo en este apartado.

Por el lado derecho del ataque probablemente juegue Abeiku Quansah, aunque también ha ocupado esta demarcación a lo largo del campeonato Daniel Opare y Opoku Agyemang. Quansah es ante todo, un futbolista de equipo. Sí, de esos que todo entrenador querría tener en su plantilla: un 7 prácticamente en todo. Trabaja, tiene técnica, corre; aporta tanto en ataque como en defensa. En el perfil izquierdo jugará André Ayew, que aunque durante algunas fases de los partidos se encuentra un poco disperso, está brindando un torneo brillante. Fuerte físicamente, muy explosivo y técnico, le gusta encarar e irse hacia el centro, su cambio de ritmo es temible, asimismo cuenta con una buena visión de juego y capacidad de pase. Otro de los aspectos destacados es la conducción de balón, es un puñal en las transiciones defensa-ataque. Tanto Quansah como Ayew suelen intercambiar las posiciones en el transcurso el encuentro, especialmente amenazante me parece Ayew en este costado, ya que al ser zurdo y tener preferencia por irse hacia adentro, se perfila con gran facilidad para, con toda probabilidad, soltar un tremendo zurriagazo.

Por último, la punta de ataque se la reparten dos "bombarderos": Dominic Adiyiah y Ransford Osei. Ambos están cuajando un campeonato sensacional. Para mí, el de mayor calidad es Osei, aunque es justo decir que Adiyiah está haciéndolo incluso aún mejor. Juegan de forma escalonada, siendo Osei el hombre más adelanta -y también el más eximido de responsabilidades defensivas-, mientras Adiyiah actúa como enlace entre el centro del campo y el propio Osei -y por tanto, posee mayor libertad de movimientos, ya que no asume la labor de fijar a los centrales-. Los dos inteligentes y móviles, Adiyiah cae constantemente a bandas, no está en el área sino que llega, por lo que es muy complicado de marcar. Además realiza grandes desmarques y es bueno a nivel técnico, resulta muy complicado arrebatarle la bola, sabe utilizar su cuerpo. Mientras, Osei es un delantero eminentemente de último desmarque y soberbio cambio de ritmo, además de capacidad innata para el regate y el remate. Tiene tendencia a caer a banda izquierda, especialmente productivo está siendo un desmarque corto pero intenso al primer palo a un centro desde la banda: dos goles de esta forma.

Tanto o así, los africanos conforman un equipo trabajado a nivel táctico y solidario. Suelen jugar en pocos metros, es decir, las líneas juntas, salvo en los contraataques. Se encuentran cómodos defendiendo con las líneas retrasadas, las adelantan una vez tienen la posesión de la pelota. Aunque a mi juicio, a veces abusan del fútbol directo, del balón en largo. Calidad individual y colectiva, a buen seguro que darán el nivel.

BRASIL: CALIDAD, DEFINICIÓN E INNUMERABLES RECURSOS

Táctica: Híbrido 4-3-3/4-2-2-2
Formación: Rafael; Douglas (W.Junior), Dalton, Rafael Tóloi, Diogo (Bertucci); Souza (Boquita), Maylson (Renan); Giuliano*, Paulo Henrique* (Douglas Costa/Ciro); Alex Teixeira*, Kardec (Maicon)
Técnico: Rogerio Lourenço

Cada generación brasileña es sinónimo de calidad, ésta no podía ser menos. Quizá la mejor de los últimos años, como así demuestra que hayan llegado a la final y sean los máximos aspirantes a obtener el trono. Además de contar con numerosas individuales, juegan colectivamente. Utilizan, por cierto, un sistema de juego, que optimiza las cualidades y características de muchos de sus futbolistas.

En ambas selecciones la portería parece uno de sus puntos más débiles. Rafael es un portero equilibrado y rápido que suele dar una de cal y otra de arena, especialmente dubitativo en los balones aéreos. El flanco defensivo derecho estará ocupado por Douglas, futbolista de gran técnica individual y alma de atacante, que no obstante sufre en labores defensivas y suele descuidar su espalda. Su manejo de la pelota es soberbio, en cualquier instante puede inventar una genialidad. El lado opuesto será para Diogo Silvestre, que en los últimos encuentros se ha animado a subir cada vez más y más a situaciones de ataque. Otro futbolista de equipo, que no sobresale en nada en especial aunque siempre trata de dar el do de pecho. Equilibrado, rápido, comprometido, con buena técnica individual, sacrificado, resistente aeróbicamente, dinámico. A su vez, el centro de la zaga estará liderado por Rafael Tóloi, acompañado de un digno lugarteniente como Dalton. Ambos corpulentos, poderosos, contundentes, rápidos en cortos, notables en el juego aéreo. Les falta algo de velocidad punta y también de movimientos, se sienten más seguros y arropados con la línea defensiva cercana a su propia área. Tóloi demuestra personalidad y jerarquía, está capacitado para ofrecer una aseada salida de pelota desde su zona y se muestra muy correoso en la marca. Dalton no se suele complicar, a veces falla a la hora de tirar el fuera de juego, está demasiado retrasado.

Centro del campo que aúna fuerza, trabajo y calidad. Souza y Maylson conforman una especie de doble pivote, aunque en muchas ocasiones uno de los dos tiene libertad para sumarse al ataque, se suelen turnar. Ambos solidarios, intensos, inteligentes a la hora de realizar las faltas tácticas. Souza es un portento físico: fuerte, explosivo, potente. Maylson es algo más técnico y dinámico aunque peor en la faceta defensiva. Libertad de movimientos total para Giuliano de Paula, algo más adelantado, que no duda en ofrecer su ayuda en tareas defensivas. El futbolista con mejor interpretación del juego que tiene Brasil, es una auténtica delicia verle en acción. Todo con sentido, siempre dejando su sello de calidad e inteligencia. Excelso jugando al primer toque, sobresaliente en el regate -destaca el cambio de piernas del balón para dejar literalmente sentado a su defensor-, notable en la conducción. Aunque es cierto, que en ocasiones retiene en demasía el esférico. Dinámico, suele caer a banda izquierda aunque tiene total libertad, es el mejor especialista de su selección a balón parado, su resistencia aeróbica también resulta notoria. Con recorrido, en cualquier momento puede meter una asistencia de gol, ya que su visión de juego y su golpeo son abrumadores. A su vez, llega con facilidad al área, aún debe mejorar en la definición cara a gol.

Aunque suele partir de una posición escorada a banda derecha, como falso extremo, Paulo Henrique cae habitualmente al centro del campo, donde se siente mucho más cómodo. Zurdo, maravilloso e inigualable a nivel de técnica individual, domina el balón a su antojo, le gusta estar en contacto con éste para ofrecer su mejor nivel. Sin embargo, su rendimiento hasta ahora está siendo algo irregular; tiende a desaparecer durante tramos de los partidos. Majestuoso en el toque, sobresaliente en la conducción, notable en la visión de juego, con una capacidad innata para el regate, pausado, bueno a nivel físico. Todavía debe progresar en la toma de decisiones, así como ganar poder intimidatorio -esto es, en definitiva, mirar más a menudo la portería rival y marca más goles-. Partiendo de una posición atacante escorado a banda izquierda juega Alex Teixeira, el más "genio" de cuantos hay en la selección. Eléctrico, encarador, rápido, con un vertiginoso cambio de ritmo y fenomenal manejo del esférico. Regatea con una facilidad pasmosa, puede irse tanto por dentro como por fuera (aunque tiene tendencia a irse hacia adentro al ser diestro), llega con facilidad al área y es muy difícil de parar. Sin embargo aún tiene margen de progresión en la definición, tiene gol, sabe crearse las oportunidades. Si se lo pide el técnico ayuda en defensa, aunque esto es algo que le cuesta más. Asimismo, a veces abusa de la jugada individual y tiene pérdidas peligrosas, debe mejorar en la lectura del juego -sin ser mala, ni mucho menos-. Por último, Alan Kardec, el delantero referencia del equipo. Fuerte, alto, oportunista, con buen juego de espaldas a puerta, notable rematador de primeras, especialista en el juego aéreo. Desahoga el juego del equipo si así lo necesitan, trabaja en beneficio del colectivo. No participa mucho pero cuando lo hace suele ser para marcar la diferencia. Le falta algo de calidad, creo.

Brasil es un equipo paciente, que no se pone nervioso, sabedor de su superioridad individual -técnicamente es el mejor del torneo, y de largo-, confían en desequilibrar la balanza en cualquier momento de inspiración. Este año, además, funcionan como equipo, lo que sin duda les da ese plus de competitividad con respecto a otras selecciones anteriores. Combinan en ataque, aprovechan los movimientos de compañeros, permutan posiciones. Defensivamente su muestran implicados, su nivel es óptimo tanto en la presión como en el repliegue, quizá se echa en falta un poco de intensidad. Ha sabido reponerse a las adversidades -hasta el minuto 88 estuvo virtualmente eliminada por Alemania-, lo que le permite salir al terreno de juego como máxima favorita.

Por si fuera poco, sus aportaciones desde el banquillo suelen ser sustanciosas y de gran nivel. Encima en todas las líneas. Bertucci y Wellington Junior han demostrado que pueden reemplazar a los laterales titulares en cualquier instante sin que ello suponga un descenso importante de nivel. Renan en el centro del campo ofrece trabajo de posición e intimidación, mientras Boquita aporta recorrido e implicación. Douglas Costa es un medio ofensivo capaz de decidir un partido por sí mismo, extraordinariamente técnico y habilidoso. Maicon y Ciro son puntas móviles de gran calidad individual. El primero de más movimientos al espacio, el segundo más regateador. Tras lo expuesto, no me extraña que se les consideren favoritos... aunque deberán andarse con cuidado.

LA FRASE

"Pienso que esos presuntos problemas defensivos de Ghana no benefician a Brasil. Si ellos llegaron a la final es porque tienen muchas virtudes, es porque han hecho muchos méritos para ello. Como juegan al ataque, igual que nosotros, pienso que se verá un partido muy bonito, con dos equipos ofensivos" Rogerio Lourenço

DISCURSO FINAL

Aleia iacta est. Que gane el mejor. O el que más lo merezca. O el que tenga mayor acierto. Pero, ante todo, que nosotros -amantes y apasionados del fútbol, ávidos espectadores- disfrutemos de este apasionante encuentro.

Que sea memorable. Tiene todos los alicientes para ello.

Fotos: www.ghanaweb.com, globoesporte.globo.com

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10/08/2009

Anderson Hernanes

* Tuneado en checheche.

1. Datos:

Club actual: Sao Paulo
Altura: 180 cm
Peso: 75 kg
Fecha de nacimiento: 29/05/1985
País de nacimiento: Brasil, internacional absoluto

2. Perfil:

Considerado uno de los mejores jugadores que quedan en Brasil, está más que sobradamente preparado para ofrecer un óptimo e inmediato rendimiento en Europa. Su demarcación habitual es la de mediocentro aunque también puede hacerlo de interior. Se trata de un futbolista dotado de una notable técnica individual y que cuenta con una gran potencia y fortaleza física. Bueno en la distribución, destacado en la visión de juego, preciso en el pase, sobresaliente en el desplazamiento en largo. También destaca por sus conducciones de balón –le gusta sumarse y llegar a las inmediaciones del área-. Una vez se incorpora no duda en probar su disparo lejano, siempre peligroso. Tiene carácter, no duda en asumir responsabilidades. Defensivamente se muestra sacrificado y agresivo, es comprometido en su trabajo, aunque no es su mayor cualidad. Destaca en la presión y la anticipación, también es bastante fiable en el “tackle”. Bueno en la colocación, se muestra inteligente tácticamente, y no duda en ofrecer ayudas al equipo tanto defensivas como ofensivas. Muy buen especialista a balón parado. Demuestra recorrido y aeróbicamente es muy resistente.

En mi opinión, su mayor carencia es su falta de velocidad (lo que puede hacer dudar de su adaptación al fútbol europeo), tanto en carrera –aunque es explosivo y tiene buena zancada-, como sobretodo de movimientos (especialmente relevante en la ejecución, aunque es algo que suele minimizar ya que sabe jugar al primer toque).

3. Precio:

Debe salir de Brasil rumbo a Europa: 10-12 millones de euros es un precio acorde al mercado.

Hernanes

Foto: www.usatoday.com (REUTERS)

10/02/2009

Everton Augusto de Barros

A pesar de que no dispuso de muchos partidos como titular en el pasado Sudamericano sub20 –su técnico Rogerio Lourenço confió más en Diogo Silvestre, mejor a nivel defensivo-, Everton Augusto de Barros fue capaz de mostrar al mundo sus condiciones.

Brasileño nacido en 1989 y perteneciente a las filas del Sao Caetano, Everton es un lateral izquierdo netamente ofensivo, de los que ataca mucho mejor que defiende. Tanto es así, que incluso juega de interior y volante por la misma banda. Se trata de un futbolista rápido, dinámico, profundo, muy bueno a nivel técnico, con gran dominio del esférico y una incombustible capacidad aeróbica. Recorre multitud de metros en cada encuentro sin inmutarse, y es que le encanta atacar. Muy completo ofensivamente: llega hasta la línea de fondo, su capacidad para marcharse del adversario en jugada individual es notoria, le encanta realizar combinaciones y paredes, es preciso en el pase, sus centros al área son realmente peligrosos. No duda en doblar al interior de su banda, es explosivo en la arrancada, elegante en la carrera y notable en la conducción, se suma tanto con como sin balón. Incisivo, incide mucho en una acción: da la bola y se desmarca al espacio. Tiene multitud de recursos técnicos, puede irse tanto por fuera como por dentro. Además, su visión de juego es bastante buena, es capaz de realizar unos pases interiores muy interesantes. También destaca en los contraataques y transiciones ofensivas, casi siempre es uno de los primeros en ir hacia adelante una vez su equipo roba el esférico.

Sin embargo, por el momento, sus limitaciones defensivas son demasiado evidentes, aunque a mi juicio merece la pena arriesgarse por todo lo que aporta en la faceta ofensiva. Descuida demasiado a menudo su espalda, tanto es así que los compañeros tienen que estar continuamente atentos a hacerle coberturas si no quieren que su banda se convierta en una “autopista”. Le gusta presionar arriba, debe mejorar mucho en la defensa individual, por el momento es superado con relativa facilidad por los atacantes rivales. También debe ganar contundencia, prefiere ir a la anticipación, aunque necesita medir mejor una vez se decide a ello. Demasiadas veces no está bien colocado sobre el césped. Su repliegue en las transiciones defensivas resulta un tanto pobre. Le falta fortaleza física para salir vencedor del cuerpo a cuerpo con mayor asiduidad, así como un poco más de "pillería" e incluso me atrevería a decir “marrullería”. Los rivales deben saber que aunque la defensa no sea su punto fuerte él va a hacer todo lo posible para salir indemne, además de tratar de penalizarlos con sus aportaciones e incursiones ofensivas. Además, debe mejorar a la hora de regular sus fuerzas, suele bajar su rendimiento en las segundas partes -a pesar de ser una "máquina" a nivel aeróbico-.

Como leen, Everton es un futbolista con innegables condiciones aunque aún por hacer. De su evolución dependerá hasta donde será capaz de llegar. Calidad con el balón en los pies, habilidad, proyección ofensiva, mimo del esférico, desparpajo, desborde, técnica. Personalmente, y aún teniendo en cuenta todas sus carencias, es un jugador que me encandila.

Foto: www.adsaocaetano.com.br

9/26/2009

Sidney Sam

Hacerse un hueco en la élite del fútbol alemán no le está resultando sencillo, aunque poco a poco se va abriendo camino y está demostrando al mundo sus cualidades. Pertenece a las filas del Hamburgo, donde apenas ha contado con ocasiones, aunque éste ya es el segundo año que está cedido en el Kaiserslautern de la Bundesliga 2. El objetivo de él y de su equipo está claro: ascender a la primera división; son los máximos favoritos a ello. El año pasado logró hacerse un hueco como futbolista importante del equipo, este año está siendo y parece que seguirá siendo titular indiscutible y uno de los hombres claves del conjunto alemán.

Suele jugar como interior izquierdo, también puede hacerlo de mediapunta y en banda contraria a pie cambiado. Físicamente fuerte –a pesar de no ser alto-, sobresale por su técnica individual y su conducción de balón. Zurdo, se trata de un gran asistente, también tiene bastante gol. Capaz de desequilibrar mediante una jugada individual en cualquier instante, siempre con la cabeza alta, es un formidable futbolista en los contraataques y transiciones ofensivas: no pierde el tiempo, va directo a la portería, avanza con el balón controlado rápidamente, posee una amplia zancada, es potente y tiene facilidad para el regate en carrera, sabe cuando pasar a sus compañeros. Sabe utilizar su cuerpo, suele recibir bastantes faltas en cada encuentro. Además se trata de un muy buen especialista a balón parado. Su golpeo de balón es exquisito y preciso, sus centros al área siempre peligrosos, su disparo duro y colocado. Aún debe ganar en regularidad, hay fases del partido donde “desaparece”, algo que sin duda nota el equipo para el que juega. También creo que tiene potencial para mejorar sus cifras goleadoras sin que se vea mermada su capacidad de dar asistencias: debe aprovechar su buen disparo y su llegada, y mirar más a portería. A su vez, suele disminuir su rendimiento una vez se alcanza los ¾ de partido, debe progresar a nivel aeróbico. A veces le echo de menos un poco más de pausa en su juego. Además, se muestra implicado en tareas defensivas (retorno, presión), cada día más, lo que le da un valor añadido en el conjunto.

Futbolista netamente ofensivo, nacido en 1988 e internacional en categorías inferiores con Alemania, en su día ya destacó en el Europeo sub19 del 2007 actuando de revulsivo (solía salir en las segundas partes), en la actualidad está yendo con la sub21. Incisivo y con gran visión de juego, le gusta estar en contacto con el balón, prefiere recibirla al pie aunque también realiza interesantes movimientos sin balón, tiende a irse hacia adentro si juega como interior escorado a banda. Totalmente asentado en el Kaiserslautern, que además cuenta en sus filas con otros jóvenes prometedores como Ivo Ilicevic o Daniel Pavlovic (aunque todos ellos como cedidos), probablemente los veremos la próxima campaña en la Bundesliga (primera divisón). Sobre Sam, es indudable que tiene mucho talento, pero por el momento también demasiados agujeros en su juego. Nacido en 1988, debe seguir creciendo y sintiéndose importante para que su evolución siga su curso.



Fotos: www.sportgate.de (Bongarts/Getty Images), www.bundesliga.de

9/21/2009

Wout Brama

* Publicado en Deporte365 el 18/04/2009

Su mejor carta de presentación son los más de 100 partidos oficiales que lleva disputados en la Eredivise con el Twente, el equipo revelación de esta temporada en Holanda. Desde que debutó en la temporada 2005/06 se ha convertido en un pilar, cada día es una pieza más asentada, su rol es clave en el funcionamiento del colectivo.

Su demarcación ideal es la de mediocentro puro, se trata de un futbolista posicional y de gran rigor táctico, que siempre aporta equilibrio al colectivo. Diestro, está dotado de una depurada técnica individual, y por lo tanto se erige como un muy buen distribuidor: ayuda mucho en la salida de balón. Prefiere jugar en corto, quizá se le echa de menos que en muchos instantes de partido asuma más responsabilidades en este sentido, y es que a veces no aparece todo lo que debería en la construcción del juego. Le faltan cualidades físicas –no destaca por su cuerpo ni por su velocidad punta- que sobretodo se notan en la defensa individual, ya que sobre el césped es inteligente y normalmente se sitúa en el sitio adecuado. Además es sacrificado y se muestra comprometido a nivel defensivo: se incrusta entre los centrales, mantiene la posición, está atento a las coberturas, sabe realizar faltas tácticas. Creo que debería ganar en agresividad y mejorar en el “tackle”. Siempre calmado y sereno con el esférico entre los pies, es raro verle perder un balón, no se suele poner nervioso, aunque es cierto que sufre cuando le realizan una presión agresiva o una marca individual. Da pausa al juego cuando debe, no retiene en exceso la pelota sino que prefiere jugar a pocos toques. Las aperturas a banda forman parte de otra de sus especialidades. Su preciso golpeo de balón y su elegancia son otros rasgos notorios de su forma de jugar. Otra cosa que me gusta mucho de él es que rara vez se complica, le gusta jugar sencillo, sin excesivos riesgos. Baja a recibir, se ofrece, muestra cierta movilidad dentro de la parcela de terreno que “se autoimpone”. Incluso en ocasiones se suma al ataque, aunque en mi opinión esta es otra faceta en la que debería hacer especial hincapié; debería probar más las subidas al ataque, así como su disparo desde media distancia. De nuevo: coger galones, asumir más responsabilidades, hacer más daño. Muy fiable en el pase, generoso en su juego, quizá en algunos momentos debería mostrarse un “pelín” más individualista. Además, le falta presencia a lo largo del transcurso de un partido y algo de nivel defensivo. Sus centros al área suelen acarrear mucho peligro, es un muy buen lanzador a balón parado.

Cerebral, inteligente, voluntarioso, con criterio, buen organizador, equilibrado, técnico, con calidad y gran visión de juego. Un futbolista que todo entrenador querría tener en su equipo, que no obstante debe seguir evolucionando si quiere sacar provecho de todo su potencial. De esos jugadores que hacen mejores a sus compañeros. Nacido en Holanda en 1986 y en la actualidad internacional sub21, sólo el tiempo nos dirá hasta donde es capaz de llegar Wout. No creo que vaya a convertirse en un futbolista de primer nivel europeo aunque sí pienso que tiene condiciones para llegar a ser un muy buen futbolista de equipos de nivel de media tabla-UEFA (e incluso puede que de Champions) de las Ligas importantes europeas.

Fotos: ww.daylife.com (Reuters), www.daylife.com (Getty Images)

9/18/2009

La elegancia inglesa; sobre Jack Wilshere

La vida del joven Jack no parece asemejarse a la de cualquier chaval de su edad. Nació en 1992, hace 17 años, en 1 de enero. Supongo que no puede haber mayor felicidad para unos padres que empezar un nuevo año con la presencia de un nuevo miembro en la familia. Desde luego, mucho mejor y más original que las promesas de cambio que siempre nos hacemos en esas fechas (y que casi nunca cumplimos).

Wilshere ha sido un chico prematuro en el mundo del fútbol, avanzado a su edad, “superdotado” futbolísticamente hablando. Elegante, técnico, pausado, con una clase y un talento innato. Debutó con apenas 16 añitos en el primer equipo del Arsenal (aunque fue algo más bien testimonial), es internacional habitual e indiscutible en categorías inferiores inglesas. Tanto es así, que últimamente se ha convertido en un fijo de las convocatorias de la sub21.

En este caso no se trata de un chico criado en otra cantera y posteriormente reclutado por el “ojo clínico” de Wenger, sino que es 100% producto de la cantera gunner. Lleva desde los 9 años en el club, se ha convertido en uno las mayores esperanzas inglesas de cara al futuro. Y es uno de los protegidos de Arsène. Joven con galones, en el que se confía mucho, aunque al que de momento se le está intentando dejar crecer sin excesiva y prematura presión. No es como cualquier otro chico de su edad, pero sí se le está tratando de cuidar conforme al talento que atesora. Se antoja necesario protegerlo de la presión mediática y esa espiral altamente destructiva que lleva asociada.

Aún así, la irrupción mediática del chico es abrumadura, algo que sin duda se debe a su corta edad, y especialmente, a sus condiciones futbolísticas. Acostumbrados los ingleses a los grandes “todocampistas”, centrocampistas ofensivos que aúnan fuerza, llegada y calidad, choca ver a un chaval con el desparpajo y la elegancia de Wilshere. Paul Scholes, Frank Lampard y Steven Gerrard son los últimos grandes centrocampistas ofensivos del fútbol inglés, Jack debe convertirse también en un “grande” aunque haciendo gala de distintas cualidades. Parece dispuesto a abanderar una nueva “estirpe” de medios fantasistas, a convertirse en el futuro gentleman británico. Tiene condiciones para ello.

Por características y cualidades es un jugador que me recuerda mucho a David Silva en su forma de jugar. Es mediapunta aunque también puede jugar y ofrecer un gran rendimiento como interior escorado a cualquiera de las dos bandas. Zurdito de sobresaliente técnica individual, es un futbolista delicioso con el esférico entre los pies. Generoso en su forma de jugar, poseedor de un exquisito y preciso golpeo de balón, con una notable visión de juego, muy bueno en el regate, elegante y peligroso en la conducción de balón, soberbio en el control. Lleva la bola cosida al pie, sabe esconderla de forma extraordinaria, resulta complicado quitarle el esférico. Le gusta estar en contacto con la pelota, destaca en las combinaciones con compañeros de equipo, hace que el fútbol parezca sencillo. Se ofrece, baja a recibir, no le quema el balón, se muestra dinámico e incisivo. Aunque prefiere recibir la bola al pie –quizá en ocasiones excesivamente-, también realiza movimientos interiores y diagonales muy interesantes desde la banda. Talento puro. Además, es un consumado especialista a balón parado –tanto en el golpeo directo como a la hora de centrar-. La pelota es su mejor amiga dentro del campo, la trata con mucho mimo. Le gusta tener libertad de movimientos, no sentirse “anclado” en el terreno de juego, también que su técnico le de confianza para decidir qué hacer. Es eminentemente un pasador, un gran asistente; sin embargo también llega al área y sobresale en la jugada individual. Dispone de muchos recursos técnicos tanto individuales como colectivos.

No es un jugador con un ego desproporcionado, sino más bien todo lo contrario. Sin duda ésta es otra de sus mayores virtudes. Se muestra humilde sobre el campo, no va de estrella, es uno más en el conjunto. Disciplinado, no duda en ayudar e implicarse en labores defensivas –aunque no es una faceta en la que sea especialmente destacado-. Físicamente equilibrado, no obstante le falta fuerza y cuerpo, algo que no le supone un handicap para rendir a gran nivel debido a su calidad y astucia. Además, es bastante rápido en carrera y su bajo centro de gravedad le confieren potencia y buen aguante del cuerpo a cuerpo. Sabe utilizar su cuerpo, suele recibir muchas faltas. Aeróbicamente es muy resistente. Normalmente calmado y pausado, lo que le ayuda a destacar aún más y a elegir la opción más adecuada para el equipo –sin embargo, éste es otro aspecto en el que aún tiene un amplio margen de mejora: a veces se equivoca en el pase, o abusa de la conducción-. Le gusta jugar por dentro, debe hacer especial hincapié en la definición cara a portería: mejorar sus cifras goleadoras, pisar el área rival con más frecuencia y efectividad. Tiene que ganar “punch” y capacidad de resultar decisivo por sí mismo.

Una de las mayores dudas que tengo sobre Wilshere es que no me parece un líder nato, sí un sobresaliente “segundo espada”. Pienso que le cuesta echarse el equipo a las espaldas –le gusta asumir responsabilidades, pero se suele bloquear cuando es el único encargado de ello-, prefiere ser un jugador referencia dentro del equipo aunque no el máximo exponente. Por ejemplo, en el pasado Europeo sub17 (2009) rindió bastante por debajo de su nivel real. Tiene carácter y personalidad, pero no es líder. A su vez, es muy maduro teniendo en cuenta su escasa edad, aunque es otra faceta en la que tiene margen de progresión. También debe ganar en regularidad, ser más constante en su rendimiento, mostrar mayor presencia a lo largo de los encuentros.

Inteligente, majestuoso, delicioso, exquisito, polivalente, dinámico, sutil, elegante. Con él nace un nuevo tipo de centrocampista inglés.

Abrirá el camino a otros que quieran seguir sus pasos.



ENLACE RECOMENDADO:

La radiografía: Jack Wilshere

Fotos: www.arsenalpics.com, www.thefirstpost.co.uk

9/15/2009

Recortes de prensa: entrevista a Enzo Scifo, el mejor futbolista belga de la historia (FIFA)

ENTREVISTA A SCIFO por Fifa.com, a fecha 14/09/09

Usted arrancó su carrera profesional a los 17 años en un gran club, el Anderlecht. ¿Cuáles fueron las claves de su precocidad?

En realidad, no hay una edad establecida para empezar. Lo que hace falta es tener ganas. En aquella época, yo ya tenía la voluntad de llegar ahí arriba, ya era bastante maduro para mi edad, y eso me permitió imponerme. Tuve la suerte de jugar desde muy joven en un gran equipo, pero había que ser fuerte mentalmente, lo que no es muy común a esa edad. Afortunadamente, algunas personas, como mi entrenador de entonces, Paul Van Himst, me ayudaron mucho. Luego hay que probar que uno se merece la oportunidad.

Al cabo de cuatro años, usted ya había ganado tres títulos de campeón de Bélgica. ¿Cómo se tomó todo ese éxito en aquellos tiempos?

La verdad es que no le di mayor importancia. Yo tenía la cabeza sobre los hombros y los éxitos no me cambiaron. Nunca lo han hecho. Ésa es mi fuerza. Como me gusta competir, encuentro normal tener ambición y querer ganar trofeos.



Después de su éxito en Bélgica, a los 21 años se marchó al Inter de Milán, pero allí no llegó a cuajar realmente. ¿Cree que se marchó demasiado pronto?

Si pudiera volver a hacerlo, repetiría el mismo recorrido. Arsène Wenger dijo un día que todo jugador debe pasar por un mal momento en su carrera para aprender a situarse frente a las decepciones. A mi juicio, cuanto más joven lo atravieses, mejor; por lo tanto, no tengo nada que lamentar. Y en el Inter, el fracaso fue más colectivo que individual, porque terminamos quintos, es decir, muy por debajo de nuestras expectativas.

Así las cosas, se marchó de Italia a Burdeos, y luego al Auxerre. Más tarde, se mudó al Mónaco, equipo con el que se proclamó campeón. Tres experiencias totalmente distintas. ¿Qué recuerdos guarda?

En Burdeos tuve un problema en la rodilla después de haber comenzado bien. Pero mi lesión no es excusa, mi rendimiento fue inferior al que se me exigía. Además, hubo problemas extradeportivos en el club. Burdeos fue la mayor decepción de mi carrera. En Auxerre, creyeron en mí. En el Burdeos, como en el Inter, yo no jugaba en mi puesto de preferencia, mientras que Guy Roux (su entrenador en el Auxerre) supo aprovechar mis mejores condiciones. Resultado: dos temporadas muy buenas en un equipo de un espíritu extraordinario. En cuanto al Mónaco, la situación fue difícil durante dos años, en los cuales tuvimos que reconstruir el equipo, pero luego, el año del título, teníamos un plantel de locura: Fabien Barthez, Emmanuel Petit, Thierry Henry, Sonny Anderson, para no citar más que unos pocos... Sin embargo, mi cima deportiva la alcancé en el Auxerre. No teníamos un gran equipo, pero todo el mundo nos temía. Jean-Pierre Papin me dijo un día que lo que más miedo le daba era venir a jugar al Abbé-Deschamps.

Entretanto, volvió a probar suerte en Italia, su país de origen, esta vez en el Torino. ¿Fue por revancha?

No me gusta esa palabra, pero debo admitir que se trataba un poco de eso. Tenía ganas de brillar en ese campeonato que me hacía soñar y en el que no había dejado una buena impresión. Fue una buena decisión, porque me encontré con un equipo de grandes competidores, como en el Auxerre.

¿Cómo vivió la vuelta a su país en 1997, primero al Anderlecht y luego al Charleroi?

Al cabo de 14 años en el extranjero y de muchos sacrificios, tenía ganas de regresar al club de mi debut y hacer algunas cosas de provecho. Y funcionó, porque gané un último título de campeón con el Anderlecht. En Charleroi, las ganas seguían estando intactas, pero el asunto no dio frutos. Para ser franco, también tenía otro objetivo. Yo era además accionista del club y mi ambición era hacer crecer al Sporting en la escena europea. No lo logré.

Usted participó con los Diablos Rojos en la formidable epopeya de la Copa Mundial de la FIFA 1986, en la que cayeron en semifinales, y en 1990 fue elegido segundo mejor jugador del torneo. ¿Qué memorias guarda usted de aquella edad de oro de la selección?

Fue realmente una gran aventura, pero todo comenzó mal. Nos clasificamos muy justos en nuestro grupo y el ambiente no era bueno. Entonces, el entrenador puso las cosas en su sitio, mandó a casa a algunos jugadores, y el equipo arrancó. A partir de aquel momento, hubo una compenetración excelente entre nosotros, muchas ganas y, sobre todo, personalidades fuertes que empujaron a la selección hacia arriba. Para triunfar en el fútbol, lo que cuenta es el ánimo. En cuanto a 1990, el año en su conjunto es el de recuerdo más grato para mí. Primero, con el Auxerre, y luego, con el equipo nacional. Aquélla fue la mejor selección que hemos tenido nunca en Bélgica.

¿Qué piensa de la generación actual de Diablos Rojos? Pese a disponer de jugadores prometedores, Bélgica ha fracasado en su intento de clasificarse para la Copa Mundial de la FIFA 2010...

Este equipo tiene talento, pero le falta una cosa: ese ánimo que digo. No obstante, aunque hemos quedado muy lejos de clasificarnos porque ha sido muy difícil, algo ha cambiado con la nueva generación. De aquí a dos años, serán muy competitivos.

En la actualidad es usted entrenador. ¿Tiene referentes en este oficio?

Guy Roux me marcó más que los demás. Gestionaba todo con autoridad, pero al mismo tiempo lograba conectar muy bien con sus jugadores. De los que he conocido, era el único capaz de combinar bien esas dos facetas.

Su carrera como entrenador no ha conocido hasta el momento el mismo éxito que como futbolista. ¿Es frustrante?

Es un oficio muy distinto. Yo me lo paso bomba en este puesto porque lo ejerzo con pasión. En el banquillo, soy como un niño en la edad de los descubrimientos. Ahora abordo mi sexta temporada como entrenador y estoy empezando a sentir que estoy en mi elemento. ¡No me he equivocado!

COMENTARIO PERSONAL:

Siempre fue un placer visionar a la leyenda belga Scifo sobre un campo de fútbol, también leer las respuesta a una entrevista con sabor añejo y mucha sustancia. A lo largo de toda la entrevista podemos observar como Enzo le da especial relevancia para triunfar en el mundo del fútbol al aspecto mental: voluntad, ganas, pasión, competitividad, personalidad, madurez, responsabilidad. Palabras que repite una y otra vez y con las que explica su éxito y trayectoria en el mundo del fútbol. A su vez, características vitales para superar los "baches" y no dejarse seducir por toda la superficialidad y parafernalia que rodea al mundo del fútbol.

Lección a los mas jóvenes y a los no tan prematuros. Reflexiones que se pueden aplicar en cualquier ámbito de la vida.


ENLACES RECOMENDADOS:

Perfil de Scifo (El País, 1986)
Scifo: legend (Planet World Cup)
Selección belga: esperanzados por el futuro (Perlas del fútbol)

Foto: www.sporting.be
Vídeo: Fútbol Arte

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